Las revisiones por el odontopediatra cuando no hay problemas de salud dental deben realizarse cada seis meses. Cuando aumenta el índice de riesgo de enfermedad oral, esta periodicidad se reduce entre tres meses y un mes, según la patología del niño.
Los niños con fracturas dentarias o algún tipo de aparato en la boca se vigilarán con más frecuencia, pero las pautas siempre las marcará el profesional.
Deja tu comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.