Las enfermedades periodontales, al tratarse de procesos infecciosos generalmente crónicos, pueden interactuar con muchos procesos generales:

  1. La periodontitis no controlada está relacionada con el nacimiento de niños prematuros.
  2. Las mujeres con periodontits y en periodo posmenopáusico sin aporte de complemento hormonal, presentan mayor riesgo de padecer osteoporosis y podrían perder los dientes con la progresión de la periodontitis.
  3. Los últimos estudios indican una relación entre las enfermedades cardiovasculares y la periodontitis. Parece que la encía enferma puede ser la puerta de entrada de bacterias que pasan a la sangre, facilitando así la formación de obstrucciones arteriales que pueden incrementar el riesgo de infartos de miocardio.
  4. Es frecuente la coincidencia de diabetes mellitus y de enfermedades infecciosas como son las periodontales progresivas. Ambas enfermedades interactúan y, de hecho, el control de la diabetes facilita el tratamiento periodontal colaborando a mantener la estabilidad de la diabetes e incluso a reducir la dosis de insulina necesaria en el tratamiento.
  5. Recientes estudios relacionan la presencia de infecciones bucales, como las enfermedades periodontales, con la disminución del rendimiento muscular y la capacidad física.

Estas y otras muchas razones llevan a afirmar que una encía sana es sinónimo de una vida sana.