En el caso de las gingivitis los tratamientos consiguen resolverse con total normalidad sin secuelas y con las periodontitis se suelen tener que corregir defectos que la enfermedad ha generado. En cualquier caso, los tratamientos pueden conseguir detener las enfermedades periodontales de forma indefinida, logrando el mantenimiento de los dientes. Sin embargo, dado que se trata de una enfermedad infecciosa con capacidad de reactivarse, el mantenimiento de los resultados depende de gran medida de los controles profesionales de mantenimiento periódico.

En ocasiones no se produce un control total y la enfermedad sigue evolucionando, aunque mucho más lentamente que sin tratamiento. Estas formas suelen ser:

  • Formas muy agresivas como la de algunos niños y adultos jóvenes.
  • Fumadores
  • Cuando hay estrés intenso y continuado.
  • En pacientes con otras enfermedades o que toman ciertos medicamentos.